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Cómo hablarte ahora?

entro en la poblada   sumerjo mi mano   mis dos
pies   el tórax hundido   entro callado   a sol
pleno   y la orilla de las cosas me hace
llamarte   me detiene por un momento   cuela
filtra   oxigena el llamado en la tarde cruel
de tanto asesino derramado

de qué manera llamarte?

ahora que te descubro más grande aún   que la
risa misma   en tu crepúsculo   en tu enseña
marina   en tu río de noche   hermano mío
compañero   padre de los vencidos   victorioso
lector de la luna

cómo decir tu nombre?

cuando las murallas se impregnan a diario
de luciérnagas apretadas en el oficio
de círculos negros   de asfalto rodeando
la sangre tuya   aliento   caracol enfurecido
en el viento   en los sonidos   en las
epopeyas   en las campanas

cómo he de llamarte?

si tu nombre no luce siquiera un apellido
y el diario oficial de la república de chile
te ignora   en qué libreta matrimonial
licencia de conductor   permiso para vender
artículos en la vía pública apareces   alguien
te vió en el estadio nacional gritando por
el colo-colo?  despidió  tu beso rojo la boca
de la compañera camino al trabajo?   cuántos
sobre azules ha recibido tu vida?   y tu
muerte   tuvo cóndores sobrevolándote   luces
artificiales   cirios encendidos   pétalos
de rosa lanzados a tu paso por las pergoleras?

qué nombre te doy?

ahora que tu nombre anda de boca en boca
de libro en libro   de hoja en hoja   y el
panfleto nos salta a la cara su hermosura
su dignificado lenguaje

qué lugar puedo darte entre los nombres?

si las piedras se juntan solas para hablarte
conversar contigo   preguntarte cosas
entre tanta ceniza de casas y cuerpos que ayer
pelearon   lanzaron objetos contundentes
recibieron atravesados objetos para matar
vidas de pobladores

y en qué sitio baldío encuentro tu nombre
si quiero llamarte?
en qué diario de la capital apareces firmando
una declaración?
en qué neblina tu aliento se esfuma para
reconocerte?
en qué ciudad tu monumento es visitado
por palomas?
en qué territorio está tu metro cuadrado
de tierra?
en dónde se cultivan tus nuevas palabras?
en qué escuela se habla de tí?
en que feria libre podemos conversar
de las lechugas frescas   de los tomates
redondos para el almuerzo?

ahora   cómo te llamo?

me saco el sombrero para llamarte?
debo llenar algún formulario?
dónde se compran las estampillas?
hay buzones especiales?
de qué manera debo pararme en las esquinas?
esa muchacha que baja de la micro
me llevará hacia tí?
esas manos cuajadas de viento y esa frente
me conducirán?
o esa señora con su pan amasado te trae
envuelto entre sacos blancos?

cuándo regresaré a verte hermano mío   gran
hermano mayor de todos nosotros
cuando volveré por los pasos   los mismos
pasos que dimos cuando caminabas por la vida
y me dabas agua y comida   con la misma mano
que hacia trizas cordilleras   en la metralla
y limpiaba espejos   para mirarnos mejor

voy a cantar ahora el nombre tuyo   despacito
desde abajo   desde adentro   con mi voz
subversiva emergerá entero tu nombre   como
al principio   como en un segundo   escucha
a veces no será mi voz   serán otras formas
vegetales las que hablarán por mí   otros
hombres   mujeres   otros laberintos abiertos
hoy día a punta de muertos   como hojas
dispersas   escucha   no preguntes de dónde
proviene el grito   solo míranos   continúa
mirándonos   soporta la lucha que tú empezaste
préstanos tus libros   bésanos la cara   toma
de la mano a mis hijos   inventa conmigo
nuevas consignas   acepta mi crítica   ábreme
el corazón   escríbeme en el pecho
tu estrategia   háblame de tu experiencia
dime   al final de este desgarro cómo está
el camino   si hace falta la arena
el cemento   la pintura roja y el negro
de tu apellido enríquez   miguel enríquez


victor nieves (antonio kadima)
santiago de chile / 1980